En el periódico EL PAÍS se publicó, en el dominical de economía, el siguiente decálogo para ayudar a los que estén perdidos en la búsqueda de una profesión futura.

Bueno, ahí os lo dejo.

Todo tiene marcha atrás. Atrévete a elegir unos estudios que te gusten e interesen de verdad. No pasa nada si luego te das cuenta de que no es exactamente lo que querías. De todo se aprende. Con el tiempo las cosas se ven más claras.

Piensa en positivo. No limites tus opciones al escoger una profesión. Juega y sueña con lo que te gustaría hacer en la vida, por mucho que se salga de las preferencias convencionales. Si haces lo que te gusta, trabajar te resultará mucho más fácil y tendrás más opciones de triunfar.

Adopta la filosofía del esfuerzo. Eres corresponsable y cocreador de tu destino, que se forja con las decisiones y la actitud que tomas frente a lo que te va sucediendo a lo largo de la vida. Responsabilízate de tu proceso de formación.

Conócete a ti mismo. Indaga y reflexiona acerca de quién eres, descubriendo tus puntos fuertes, habilidades y, en definitiva, tu potencial como ser humano.

Estilo de vida. Pregúntate acerca de cómo quieres vivir: si prefieres trabajar para una empresa o ser autónomo (free-lance), si prefieres trabajar en la ciudad o en el campo, si prefieres un determinado tipo de horario u otro…

Aprende todo lo que puedas. Más allá de los estudios académicos, y en la medida de tus posibilidades, intenta vivir experiencias diferentes y enriquecedoras, ya sea leyendo, trabajando en proyectos sociales o viajando en busca de aventura. Lo que eres termina por influir en lo que haces.

Infórmate hablando con profesionales. Ponte en contacto con alguien que se dedique a la profesión que te gustaría desempeñar. Pregúntale todo lo que te gustaría saber y confirma que se trata del trabajo con el que soñabas.

Es tu elección, no la de los demás. Dado que se trata de tu propia vida y que el trabajo suele ocupar más de un tercio del tiempo diario, asegúrate de que eres tú quien toma la decisión final de estudiar lo que realmente quieres y no lo que te ha sido impuesto. Cuestiona tu condicionamiento.

La función de los másteres. Ten en cuenta que, una vez concluyas tus estudios o lleves varios años trabajando, tienes la opción de cursar un máster especializado en una rama más concreta del ámbito al que te dedicas profesionalmente para profundizar en la materia y dar un salto laboral.

Dale sentido a lo que haces. Para no ser víctima de la vida gris que suele acompañar a muchos puestos de trabajo, sé consciente de la importancia de cultivar una actitud proactiva, tratando de darle un sentido más trascendente a tu función profesional. Intenta que tu función sirva a los demás.

Fuente: ideas aportadas por expertos en orientación profesional de Porta 22, iniciativa de Barcelona Activa.

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